Alumno de TEB también en Chicago y New Buffalo

Hay personas a las que el viajar se les hace fácil, no se quedan quietas nunca y por mucho que cambie el ambiente, no se aprecia en ellos ningún impacto. Pero sé que hay personas como yo a las que cambiar cualquier cosa puede causar un efecto inesperado, sobret odo cuando hablamos de viajes. Pero aunque un viaje o cambio de aires te pueda salir mal (que te pasará seguro), merece la pena, porque ya sabes hasta donde puedes llegar. No paro de acordarme de todas las personas que conocí y de todo lo que sería diferente si aún siguiera allí.

No puedo explicar como te afecta el viaje. Porque cuando vuelves todo es diferente, todo lo comparas y todo tu día a día, al principio, vuelve a ser extraño. Y te replanteas muchas cosas, concluyendo, quizás, que probar suerte en otro sitio no es tan terrorífico como parece. Supongo que es lo mejor de nuestras vidas: estamos en uno de los pocos países en los que, con un poco de planteamiento y de suerte (y con suerte me refiero a dinero), en el futuro puedas cambiar de vida cuando quieras y (sobre todo) hacia donde quieras.

 

PD: En estas fotos parezco imbécil, pero en persona molo más.

 

There are people that make travelling seem easy, they never stop and they don’t care if their surroundings change, you can see no impact on them. But I know that there are people like me, people that can respond in unknown ways to every little change in their lives, especially when we talk about travelling. But even though a trip can go wrong (and I’m sure it will happen someday), it is worth it, because then you know what are your limitations. I can’t stop thinking about all the people I met and how everything would be different if I was there. I can’t explain how this experience affects you, because when you get back you feel that everything is different, you compare everything and your routine seems weird once more. And you rethink a lot of stuff, concluding, maybe, that living in another country might not be so terrifying. I guess that is the best part of our lives: we live in one of the few countries where, with a little bit of planning and luck (and by luck I mean money); you would be able to change your life whenever you want (and most importantly) to wherever you want.

 

PS: In this fotos I look like an idiot, I’m cooler in person.